NCA son las siglas que representan una apuesta de la institución LA SALLE por establecer un marco de aprendizaje. Un marco que apuntala un horizonte de compromiso, futuro, posibilidad, competencia, vida, acompañamiento… En La Salle, la apuesta es clara. NCA subraya que educar es acompañar, crecer, aprender, … procurando el protagonismo del alumnado y orientando su compromiso como agente de transformación social.
NCA es una apuesta evidente por resetear una escuela anclada, muchas veces, en siglos pasados, y totalmente ajena a las demandas que el mundo le hace hoy. Si tuviéramos que definir este marco de aprendizaje con palabras sueltas podríamos decir que NCA es:
FUTURO. La educación ya no puede concebirse como un sistema estático que transmite conocimientos fijos. Hoy vivimos en una sociedad del cambio, donde la información, las tecnologías, las profesiones y las realidades sociales se transforman a una velocidad sin precedentes. En este contexto, la renovación educativa no es una opción, sino una necesidad estructural. El futuro requiere de una nueva versión de la escuela.
ENTORNO. La escuela de La Salle no vive ajena al mundo que le rodea. Todo lo contrario: se abre al entorno, se deja afectar por el contexto, se convierte en un espacio de diálogo y cooperación. Las familias, las instituciones locales, las empresas y las organizaciones sociales enriquecen el aprendizaje y ayudan a que los estudiantes comprendan que su educación tiene un impacto directo en la sociedad.
APRENDIZAJE. El subrayado es claro en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La escuela no se orienta a la enseñanza. Ahí no acaba el proceso. El horizonte es el aprendizaje, consolidar saberes, potenciar competencias, seducir desde el asombro, animar el protagonismo del alumnado… ¿Para qué sirve programar la enseñanza si no se testea el aprendizaje?
Y… COMPROMISO. NCA esconde la apuesta decidida para que la mirada del alumnado hacia el mundo sea de ternura y compasión, como fue la del Buen Samaritano. No podemos permitirnos pasar de largo. Aprender física, historia, filosofía, religión o matemáticas debe ser una oportunidad para entender el mundo que me rodea y comprometerme en la humanización del mismo. El Reino de Dios requiere de hombres y mujeres comprometidos, como los soñó Jesucristo y subrayó San Juan Bautista de la Salle.
Juan Antonio Chaves, miembro del EMONSA. Responsable de Secundaria